Llaryora encabezó la entrega de 50.000 libros para escuelas y espacios educativos

 El gobernador Martín Llaryora encabezó en el Instituto Superior de Estudios Pedagógicos (ISEP) la entrega de 50.000 libros para escuelas secundarias, Institutos Superiores de Formación Docente (ISFD) y Coordinaciones Locales de Educación (CLE). La iniciativa busca ampliar el acceso a materiales de lectura y acompañar el aprendizaje dentro y fuera de las aulas.

 


Del total, 28.000 libros de literatura se destinaron a 900 escuelas secundarias, con propuestas de lectura para jóvenes de entre 11 y 17 años.

Otros 10.000 ejemplares se asignaron a los institutos de formación docente para fortalecer la preparación teórica y práctica de futuros docentes.

Los 12.000 restantes, correspondientes a las áreas de Lengua y Matemática, se distribuyeron a través de las CLE.

Los materiales que recibieron las Coordinaciones Locales de Educación se incorporaron a espacios de apoyo escolar, centros vecinales, salas de lectura y planes municipales de lectura, con el objetivo de acompañar las trayectorias educativas también fuera del ámbito escolar.

El fondo bibliográfico reúne obras adquiridas a editoriales cordobesas, ejemplares correspondientes al premio literario aportados por la Agencia Córdoba Cultura, a través de la Biblioteca Córdoba, y una donación de 7.700 libros realizada por Editorial Comunicarte en el marco de sus acciones de responsabilidad social empresarial.

La Provincia invirtió $550 millones en la compra de libros editados en Córdoba.

La selección de las obras se realizó mediante una convocatoria abierta y plural impulsada por el Plan Provincial de Lectura, dependiente de la Secretaría de Fortalecimiento Institucional y Educación Superior del Ministerio de Educación.

La medida permite ampliar la disponibilidad de libros en las escuelas y, al mismo tiempo, acompañar a la producción editorial local.

Durante el acto, Llaryora destacó la importancia de esa industria para la vida cultural de la provincia: “La cultura necesita tener espacios de expresión, y los autores y escritores necesitan de las editoriales. Somos una de las pocas provincias que tiene una industria editorial pujante, y eso también permite que tengamos una cultura propia y tantos escritores de renombre”.

El gobernador también se refirió al lugar del libro en los procesos de aprendizaje. Señaló que “el mundo está volviendo al libro” y explicó: “No se trata de dejar el celular, sino de volver al entorno del libro. El libro se puede subrayar, está siempre presente, y quienes están estudiando estos procesos han empezado a entender que volver a la lectura y a la escritura en papel mejora los resultados”.

En ese marco, ratificó la decisión de sostener las políticas educativas aun en un contexto económico adverso: “Soy un convencido de que el talento también se forma en las aulas, pero para desarrollarlo hacen falta esfuerzo, constancia y dedicación. Estudiar tiene esa virtud: nos enseña a superarnos, a no rendirnos ante las dificultades y a descubrir de qué somos capaces. Por eso vamos a seguir acompañando a cada estudiante para que tenga la oportunidad de construir su futuro”.

Finalmente, se refirió a los resultados obtenidos por Córdoba en las pruebas PISA y Aprender, y agradeció el trabajo de la comunidad educativa: “Hoy Argentina está mirando el modelo cordobés, pero para eso tiene que mirar también la calidad de los docentes que tenemos y la entrega que ustedes hacen por los chicos”.

Por su parte, el ministro de Educación, Horacio Ferreyra, destacó que la adquisición permite recuperar el libro como herramienta de aprendizaje y acompañar a la producción local: “Tenemos que invertir, pero también tenemos que ayudar a que los libros que lleguen sean de autores cordobeses. Por eso, los libros que hoy estamos distribuyendo corresponden a 27 editoriales cordobesas”.

Y agregó: “Estos libros tienen que utilizarse para que los chicos puedan leer, tener sus metas de lectura y seguir trabajando para mejorar”.
Apoyo a las editoriales cordobesas

En la convocatoria participaron 27 pequeñas y medianas editoriales de Córdoba capital y del interior provincial, con presencia en Río Cuarto, Nono, Unquillo, Capilla del Monte, Villa Amancay, San Marcos Sierras, Villa Parque Santa Ana, Mendiolaza, Villa María, Colonia Caroya y Estancia Vieja.

El presidente de CALIPACER (Cámara de Librerías, Papelerías y Afines del Centro de la República), Sebastián Piscitello, destacó las medidas impulsadas por la Provincia para acompañar al sector editorial y librero en un contexto económico complejo: “Nosotros no estamos vencidos, seguimos adelante. Y eso es gracias al gobernador y a todas las acciones que estamos haciendo”.

Con esta adquisición, Córdoba retomó una política de compra de libros editados localmente para las aulas, cuyo antecedente se remonta al programa Volver a Leer, desarrollado dos décadas atrás.

La medida también responde a la falta de envío de materiales educativos a las escuelas secundarias por parte del Gobierno nacional durante los últimos tres años. Con recursos provinciales, se busca garantizar el derecho a la lectura y ampliar las oportunidades de aprendizaje.